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Arantxa Castilla La Mancha lanza «El Club de las Perdedoras»: «La derrota que más me hizo aprender de mí misma fue perder Drag Race»

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El podcast de Arantxa abre un espacio para hablar del fracaso sin vergüenza en el que Hugáceo Crujiente es la primera invitada

Perder nunca había sonado tan bien. El próximo viernes 10 de abril, Subterfuge Radio estrena El Club de las Perdedoras, el nuevo podcast de Arantxa Castilla La Mancha, un proyecto que nace de la idea de dejar de esconder el fracaso y convertirlo en un proyecto exitoso. Además, el primer episodio contará con la participación de Hugáceo Crujiente, la «cómplice artística» en proyectos como la primera temporada de Drag Race España o el famoso podcast Mientras te hacías el eyeliner que acabó el pasado año.

En cada episodio, Arantxa dialogará con artistas invitades sobre sus tropiezos, momentos de vulnerabilidad y experiencias en las que no lograron cumplir expectativas. El objetivo es ofrecer una mirada honesta y cercana sobre lo que significa no ganar, desmontando el estigma asociado al error y reivindicándolo como parte del camino hacia el éxito. El podcast tendrá una duración aproximada de una hora y se publicará con periodicidad quincenal.

“El Club de las Perdedoras para mí es un proyecto en el que llevo trabajando muchísimo tiempo. Es, probablemente, el proyecto más importante de mi carrera”, aclara la artista

Si hay algo que define la trayectoria de Arantxa Castilla-La Mancha es su capacidad para convertir los tropiezos en motor creativo. Su salto a la popularidad llegó con su paso por Drag Race España, donde se ganó rápidamente el cariño del público por su humor, carisma y su estilo característico de Hannah Montana. Pero su verdadero punto de inflexión llegó, paradójicamente, con una derrota. “El momento clave de mi carrera fue el momento en el que perdí Drag Race. No estaba enfadada porque me hubieran echado, sino porque me habían echado sin haber hecho lo que yo quería hacer”, analiza Arantxa Castilla La Mancha.

Teatro, televisión, podcasting, comedia. ¿Con qué se queda Arantxa Castilla La Mancha?

Depende, pero he de decir que donde yo más cómoda me he sentido es en este podcast y también en el teatro. Son los dos sitios donde más cómoda me he sentido en toda mi carrera. En el podcast, porque de verdad siento que Ali, la persona detrás de Arantxa Castilla-La Mancha, existe, puede brillar y puede abrirse. Y en el teatro, por otro lado, precisamente por todo lo contrario: porque me puedo perder dentro de un personaje que no soy yo, como por ejemplo Amaia Vizcaya en Un golpe de suerte, y puedo aprender lecciones también a través de ese personaje.

Vienes de proyectos como Mientras te hacías el eyeliner y Que nos pillen confesadas. ¿Qué tiene este nuevo podcast que lo hace diferente?

Si te digo la verdad, con este podcast me siento tan cómoda porque es la primera vez que no existe una presión externa de cara a “hay que llegar a X número de visitas” o “tenemos que traer invitades que tengan X número de seguidores”. Como Subterfuge me ha dado esta total libertad, las invitadas que están viniendo son amigas que admiro o personas que admiro y quiero que se conviertan en mis amigas. Esa es la base. Llevamos seis episodios y literalmente todos son amigas o personas que admiro. Quiero que siga hacia adelante, sobre todo porque muchas de mis amigas están en el mundillo —no solo Drag Race, sino redes en general— y yo las veo como mis amigas, como personas. Luego miro sus redes y pienso “ojalá esos 200.000 seguidores conocieran a esta persona que está aquí conmigo en la cocina fumándose un cigarro”.

Portada de El Club de las Perdedoras, un podcast de Arantxa Castilla La Mancha

¿Qué has aprendido del mundo del podcast que ahora aplicas a este proyecto propio?

Mientras te hacías el eyeliner fue, para mí, literalmente el paso de primaria a la ESO en mi carrera. Todo se sentía como aprender por primera vez. Ese podcast, al ser tan largo en el tiempo, me ayudó mucho a sentarme conmigo misma y ver realmente lo que yo tengo que aportar, no solo al mundo del drag, sino en general. Porque ahora todo el mundo tiene un podcast, entonces es como: ¿Qué estamos aportando realmente?

Luego Que nos pillen confesadas con Choriza me dio una lección completamente diferente. Mantenerme firme con mis ideas y no dejar que nadie me pise. Fue la primera vez que dije: “No voy a decir que sí por contentar. Si queremos que el set sea mitad blanco y mitad rojo, va a ser mitad blanco y mitad rojo, me da igual quién diga que no”.

“La vibra del Club de las Perdedoras es un café y un cigarro entre amigas que, de casualidad, pasa delante de una cámara”

¿Qué significa Hugáceo para ti?

Yo no considero hacer nada en mi vida, y sobre todo en mi carrera, sin tener en cuenta a Hugaceo. Desde el momento en el que nos conocimos en Drag Race surgió entre nosotros una conexión y una química que yo no había sentido nunca antes con nadie. Incluso proyectos que no veis porque no llegan a salir, o proyectos que no tienen que ver —como por ejemplo este podcast, que no tiene que ver con Hugaceo, o Hugaceo con sus proyectos con el Thyssen—, aun así siempre nos apoyamos la una en la otra. Nos preguntamos: “oye, voy a hacer esto, ¿qué piensas?”.

Siempre le he dado las gracias a Hugaceo por confiar en mí cuando le dije: “¿y si hacemos un podcast?”. Realmente ha sido mi trabajo favorito. Nada va a superar, por lo menos para mí, el sentimiento de satisfacción que tengo cuando termino de grabar un podcast y digo: qué buen episodio ha sido este. Entonces, aunque yo estaba muy cómoda con la idea de hacer este podcast, quería tener esa pequeña red de seguridad que es mi mejor amiga. Por eso, para mí, ella tenía que ser la primera invitada. Aparte de porque este es mi tercer podcast y ella ha estado en todos. Entonces, claro, tenía que cumplir. Es la trilogía.

Promo para El Club de las Perdedoras / @rachaelbailey_

¿Qué momento recuerdas con más cariño de tus podcasts?

El que más recuerdo fue el primer directo de Mientras te hacías el eyeliner en Valencia, cuando llevábamos como dos años con el podcast. Se sintió como la escena de El Mago de Oz en la que Dorothy abre la puerta y todo pasa a Technicolor. Porque sí, habíamos salido en televisión y hecho la gira del Hotel de las Reinas, pero todo se sentía como algo que venía de fuera.

De repente, un teatro apostó por nosotras, en Valencia —no en Madrid o Barcelona—, se vendieron las entradas rapidísimo y salimos al escenario y vimos a 300 personas sentadas escuchándonos hablar. Fue lo más chulo del mundo y uno de mis bolos favoritos de mi vida. Ahí fue cuando dije: ah, vale, mi público existe.

Tu evolución estética desde Drag Race España hasta hoy ha sido muy evidente.

Lo que más ha cambiado ha sido la confianza en mí misma, que antes no tenía. No la he terminado de desarrollar hasta hace unos dos años. Y por eso ahora hay tantos proyectos nuevos: porque todas esas ideas que llevaba años teniendo en mi cabeza ahora por fin siento la confianza para hacerlas. Ahora, si nadie viene a verme o un vídeo tiene cero visitas, me da igual, porque es lo que quiero hacer. Me quiero sentir realizada con eso. Si mi vida es Hannah Montana, creo que ahora mismo estamos llegando a Hannah Montana: La película, el momento en el que me quito la peluca delante de mi pueblo y confío en mí misma.

Te convertiste en la primera drag de la franquicia española que fue juzgada por Rupaul en RuPaul’s Drag Race: UK Versus the World

Esto puede sonar muy estúpido, pero cuando me estaba preparando lo pensé y dije: Creo que han tomado una muy buena decisión llamándome a mí, porque soy la persona que menos expectativas tendría. Por ejemplo, Hugaceo u Onyx me decían: “Tía, en dos semanas ves a RuPaul, ¿no estás nerviosa?”. Y yo estaba más centrada en acabar un vestido. No fue hasta que estuve delante de RuPaul cuando me di cuenta de que estaba viviendo un momento muy heavy. Yo nunca me he considerado realmente una travesti en el sentido tradicional. Siempre me he considerado alguien que hace comedia y usa el drag como medio. Pero cuando estuve delante de RuPaul fue cuando dije: “hostia, soy una travesti delante del Jesucristo de las travestis”. Ahí hubo un antes y un después en mi confianza. Allí me dije: voy a apostar al 100% por lo que quiero hacer. Si sale mal, salió mal, pero me quedo a gusto. Yo iba en el avión a Londres pensando: si RuPaul me echa, le hago un corte de manga. Y cuando me echó, se lo hice. Y se rió. Y fue perfecto.

Promo para El Club de las Perdedoras / @rachaelbailey_

¿Cuál ha sido una derrota que en su momento te dolió pero que hoy agradeces profundamente?

Yo creo que si hubiera ganado Drag Race me habría enfadado mucho. Desde ese momento, ese fracaso me dio la mejor lección que he tenido en mi vida: apuesta siempre por ti y por lo que tú quieres hacer, porque entonces, si aun así fracasas, te vas a sentir súper a gusto porque al menos has fracasado siendo tú. La derrota que más me hizo aprender de mí misma fue perder Drag Race.

Para mí, perder ha sido siempre lo que me ha motivado a seguir adelante. Cuando desde pequeña se te hace sentir que eres una perdedora, que estás en los márgenes y que no perteneces, duele mucho, pero también te da una ligereza y libertad que otras personas no tienen. Esa libertad te permite hacer cosas que mucha gente no se atreve a hacer. Si yo no hubiera sido una loser desde pequeña, probablemente hoy no estaría aquí con tres podcasts y habiendo estado en televisión. Por eso considero que es esencial en mi vida. No cambiaría nada.

“Autoproclamarme perdedora es parecido a cuando nos reapropiamos de la palabra ‘maricón’. Es darle la vuelta a algo negativo y usarlo para aprender”.

Vivimos en una cultura obsesionada con el éxito. ¿Crees que hace falta más espacios donde se hable del error sin vergüenza?

Precisamente quiero hacer este podcast porque noto que mucha gente, cuando yo digo que soy una perdedora, intenta corregirme: “no te llames así”. Pero no lo están entendiendo. Para mí, autoproclamarme perdedora y premiar el fracaso es parecido a cuando nos reapropiamos de la palabra “maricón”. Es darle la vuelta a algo que debería ser negativo y usarlo para aprender. La gente solo ve del maratón el momento en que cruzas la meta. Pero nadie ve las horas de entrenamiento, las caídas o cuando se rompe una zapatilla. Este podcast quiere mostrar ese maratón que hay detrás de cada persona.

Haus of Comedy, WICKHÉ, tu show sobre tus propias eras como el The Eras Tour… ¿Qué se puede esperar más de Arantxa Castilla La Mancha?

Todavía hay más cosas por salir este año, pero yo soy muy de pensar: bueno, si hay gente que me odiaba antes, ahora me va a odiar más. Yo soy muy swiftie, entonces, como buena sagitario, siempre miro lo que mis hermanas Sagitario y mis ídolas hacen. Tomé un poco el consejo de Taylor Swift de trabajar a años vista. Es decir, yo el año pasado estuve todo el año preparando los proyectos de este año, y este año ya estoy preparando los del siguiente. El año pasado ya me planteé: ya hemos hecho toda la rueda de Drag Race, de estar delante de RuPaul y todo eso, pero ¿qué quiero yo? Yo quiero hacer teatro, quiero hacer comedia y quiero tener mi propio podcast. Entonces desde principios del año pasado fui moviendo todos los hilos para poder llegar a este año y decir: aquí está todo.