La última eliminada de Regias del Drag defiende su drag camaleónico construido entre Panamá, Malta y Sevilla, y no descarta volver en un futuro All Star
LaKesiss habla rápido, mezcla referencias, cambia de acento según la emoción y se ríe mientras recuerda algunos de los momentos más importantes de su carrera. Desde sus comienzos en Panamá en 2005, Malta y Sevilla, la artista drag ha construido un personaje camaleónico que se mueve entre lo andrógino, lo queer y la fantasía, siempre con el espectáculo como prioridad.
Su paso por Regias del Drag ha servido para que gran parte del público descubra una faceta mucho más ambiciosa y versátil de la performer sevillana de adopción. Aunque muchos ya la conocían de la noche andaluza —o por haber ganado la Reina Drag Togayther 2019—, el concurso le permitió mostrar un nivel de producción, estética y narrativa que hasta ahora apenas había enseñado sobre los escenarios locales.
¿Qué significa LaKesiss?
LaKesiss viene de la mitología griega, más bien, de las tres Moiras: Cloto, Laquesis y Átropos. Cada una tenía una función distinta: una tejía el hilo de la vida, otra decidía su destino y otra lo cortaba. Laquesis era la que decidía. Cuando empecé a hacer drag yo bailaba en discotecas como bailarín, detrás de las drags, para los shows y esas cosas. Uno de mis amigos iba a usar este nombre, no yo. Entonces, cuando empecé a hacer drag, fue porque un amigo mío tenía que hacer un show y ese día el otro chico que bailaba conmigo no se presentó al ensayo. Éramos dos bailarines y uno faltó. Entonces mi amigo me dijo: “Oye, este chico no viene, ¿qué hacemos? Tenemos que sacar el show”. Y me propuso hacer un dúo. Yo pensé: “¿Cómo que un dúo? Estás loca”. Y ahí nació todo.
¿Cómo vives ese choque de influencias entre el drag de Panamá y el de Sevilla? Incluso te consideras fan del drag canario.
Al principio LaKesiss iba mucho por lo andrógino porque era lo que conocía en ese momento, pero con el paso de los años fui probando muchas cosas. Antes de llegar a España viví en Malta. Cuando salí de Panamá, siendo muy joven, se me presentó la oportunidad de trabajar allí. Trabajamos tres chicos como imagen todos los fines de semana. En ese tiempo yo trabajaba como modelo y nos producían muchísimo: maquilladores, diseñadores, estilistas… yo solo llegaba y me transformaban. Con los años todo fue cambiando y tuve que empezar a hacerme mis propias cosas. Siempre digo que Malta fue como mi escuelita: allí aprendí a maquillarme, peinarme, producirme y desarrollar mi creatividad. Al final, por temas de trabajo y papeles, los otros dos chicos se fueron y me quedé sola. Como yo hacía siempre el mismo tipo de drag andrógino, sentía que estaba mostrando lo mismo constantemente y que aburría a la gente. Entonces empecé a experimentar. Un día me puse una peluca, luego algo más fishy, más girly, más queer… y así fui probando diferentes estilos y géneros dentro del drag.

¿Qué experimenta LaKesiss cuando llega a España?
Cuando llegué aquí sentí que tenía que empezar de nuevo: darme a conocer, buscar trabajo, conseguir bolos y adaptar un poco mi drag a cómo se mueve el ambiente aquí. Por ejemplo, aquí se utiliza muchísimo el micrófono. Yo siempre he sido más una drag de performance, de puesta en escena, de showgirl. Pero al llegar me di cuenta de que aquí también se valora mucho la animación y la interacción con el público. Fue un reto incorporar el micro y la animación a mi drag y la verdad es que me encantó. He trabajado en sitios como Itaca o The Cube. Todo eso fue nuevo para mí: salir a la calle, animar, trabajar cara a cara con la gente, y al final terminó enriqueciendo muchísimo mi drag y mi experiencia artística.
Después de todo tu recorrido, ¿cómo ha sido vivir la experiencia de Regias?
Ha sido una experiencia diferente. Yo ya había estado en muchos proyectos: pasarela, teatro, televisión, musicales… pero nunca había participado en un reality. Entonces, para mí fue algo completamente nuevo. Además, conocía a personas que habían intentado entrar en otros proyectos y no lo habían conseguido. Cuando estaba de vacaciones en mi país se presentó la oportunidad de participar en Regias del Drag, y decidí entrar porque vi que el tiempo de preparación era bastante amplio. Yo me enteré del proyecto a finales de 2024, cuando estaba en Panamá por Navidad, y tuvimos prácticamente hasta septiembre de 2025 para prepararnos. Yo acababa de hacer un viaje importante y pensé: “Bueno, con tiempo puedo organizarme y recuperar algo de dinero”. Si hubiera sido un proyecto con poco margen, no lo habría hecho ni loca.
También decidí entrar porque quería demostrar algo. Al final, cuando una drag trabaja en discotecas o bolos, todo depende mucho del presupuesto. Yo siempre digo: si me pagas menos, te ofrezco algo más sencillo; si me pagas más, te doy un show con mucha más producción y calidad. Por ejemplo, en sitios como Ítaca, las artistas tienen un caché cerrado. Muchas veces hay que adaptarse a eso. Yo no voy a sacar un outfit carísimo para un show de diario, pero si me llamas para una producción grande o una fiesta especial, ahí sí invierto muchísimo más. Me pasó con SissyPop. Yo fui la primera drag de la etapa actual de la fiesta porque gané la Gala Drag 2019, y a partir de ahí surgió la oportunidad de inaugurarla. Después entraron otras artistas como Katrina o Kelly, pero yo fui la imagen inicial del proyecto. Luego participé menos por temas de cachés y producción, aunque siempre seguí vinculada para ocasiones especiales.
¿Cuáles eran tus expectativas frente al concurso?
Yo estoy encantada con el concurso. Fui principalmente a demostrar de lo que soy capaz y a enseñar lo versátil que puedo llegar a ser. Quería mostrar que no soy una drag encerrada en un solo género. Un día puedo salir súper andrógina, otro más choker, otro más fantasía, otro más queer. Esa era mi intención: demostrar que puedo moverme entre muchos estilos distintos. Y creo que sí lo logré. Para este tipo de proyectos es importante tener personaje, buenos outfits, una imagen sólida y una buena puesta en escena. Yo estaba muy enfocada en eso.
¿Cómo defines tu paso por Regias?
En general, durante el concurso yo siempre estuve bastante “safe”, como en ese punto medio constante. Regias era un proyecto muy enfocado en la producción completa del show. Todo se hacía sin copyright, así que prácticamente todo el contenido era original y creado por nosotras mismas. Yo, sinceramente, me enfoqué muchísimo en la imagen: buenos vestuarios, maquillaje, visuales, escenografía… Todo lo visual. Muchas compañeras llevaron atrezo, audiovisuales espectaculares, remixes increíbles o incluso canciones grabadas especialmente para cada reto. Yo sí trabajé muchísimo mi tema musical para el primer reto, pero otras tenían producciones nuevas en cada gala. También era complicado porque yo llevaba un equipo bastante pequeño. Tenía algunos diseñadores y personas que me ayudaban, pero cuanto menos gente supiera lo que estaba preparando, mejor para mí. Todo lo manejaba muy en secreto. Y además, el presupuesto que tenía prefería invertirlo en verme bien yo, en cuidar mi imagen al máximo.

¿Cómo viviste tu expulsión junto a Stella?
Sentí que los detalles de producción eran los que marcaban la diferencia de cara a la final. Aun así, estoy muy contenta con lo que mostré. El lipsync que hice me encantó y creo que estuvo muy bien resuelto. Mis compañeras que llegaron a la final también se lo merecían muchísimo. Lo vivimos muy bien Stella y yo porque cuando salimos dijimos que estábamos felices con la experiencia, con todo lo que habíamos compartido y con cómo había salido el proyecto. La verdad es que todo terminó funcionando de una manera muy bonita. Lo único que me quedó fue esa sensación de no haber podido enseñar algunas cosas más que llevaba preparadas para los shows. Me quedé con ganas de mostrar más. Pero aun así, en la final di todo lo que tenía. Me transformé completamente, cambié de pies a cabeza, hice mi maquillaje y fui simplemente a hacer un buen show.
¿Volverías a un All Stars?
Ahora mismo, sinceramente, no. Más adelante, quién sabe. A mí las cosas me cambian mucho en la cabeza y hoy te puedo decir que no, pero quizás en otro momento esté en una posición en la que me convenza hacerlo. Claro que me encantaría volver, pero también siento que todo ha sido muy seguido. Creo que ahora necesito descansar un poco, analizar mis errores, ver qué pude haber hecho mejor y darle una vuelta a todo. Porque si algún día regreso, quiero que se note el crecimiento. Quiero mejorar lo que hice mal y potenciar aún más lo que hice bien. También enseñar cosas que se me quedaron fuera y que no pude demostrar dentro del concurso. Sería como estudiar bien mi paso por el programa para volver con una versión más fuerte y evolucionada de LaKesiss.
Has comentado que priorizaste mucho la imagen en tus shows. ¿Crees que ese fue tu mayor error dentro de la competencia?
Más bien creo que uno de mis mayores errores fue cómo enfoqué el lipsync. La canción hablaba sobre la obesidad y el empoderamiento de las mujeres gordas. Por ejemplo, Stella y Dama llevaron el concepto mucho más hacia el mensaje del tema. Incorporaron elementos visuales relacionados con las medidas corporales, cintas métricas y toda esa narrativa que aparecía en el videoclip original. En cambio, Capri y yo lo llevamos más hacia el lipsync y el performance. Más playback, más show. Además, yo estaba muy centrada en aprenderme bien la canción porque tenía partes rápidas, casi rapeadas, y había fragmentos que no dominaba al cien por cien. Lo bueno que tengo es que sé defender muy bien el escenario y encontrar maneras de vender el show aunque no sepa cada palabra exacta. Pero creo que me enfoqué demasiado en aprender la canción y no tanto en cómo contar realmente el mensaje del tema.
No todo han sido pérdidas, ganaste la Gala Drag Togayther 2019.
Cuando llegué a Sevilla intenté buscar trabajo y entrar en el circuito de bolos, pero fue bastante complicado. En ese momento todo funcionaba mucho por contactos: “¿Conoces a esta persona?”, “¿Vienes recomendada por alguien?”. Era una dinámica muy cerrada y daba igual si tenías carrera, talento o una propuesta interesante; muchas veces lo importante era quién te conocía. Yo vine a España con mi pareja de entonces, que era de Córdoba, y por eso acabé instalándome en Sevilla. Él me comentó que iban a hacer una gala drag y me animó a participar. Más que por la experiencia, yo entré porque quería darme a conocer. Pensé: “Bueno, soy nueva aquí, quizá alguien me vea, le guste mi trabajo y me llame para algún bolo”. Y al final me presenté… y gané.

¿Cómo es tu relación con la escena drag de Sevilla?
Yo intento adaptarme mucho al público. Por ejemplo, cuando preparo un show no pienso solamente en canciones que me gusten a mí, sino en lo que puede conectar con la gente. A mí me encanta hacer temas como “Amante de la luna llena” de Melody porque sé que al público le gusta. Entonces, dependiendo del tipo de público que tenga delante, enfoco el show de una manera u otra. Si veo un público más maduro, tiro por canciones más clásicas o de otra época. Si el ambiente es más joven, voy por algo más actual. Intento leer mucho la energía del sitio y ofrecer algo que realmente conecte con la gente que tengo delante. Por ejemplo, no voy a ponerme a hacer un tema de Bad Gyal o Rosalía si tengo delante un público mucho más adulto. Trato de ajustar el espectáculo para que todos entren en el show. Y también intento meterle un poquito de flamenco y de esencia sevillana a mi drag. En Regias yo hablaba mucho de Panamá, pero siempre dejando claro que vivo en Sevilla. Quería reflejar tanto mis raíces latinas como la influencia que tiene Sevilla en mi personaje.
¿Y con tus compañeras de Regias?
Con todas me llevo espectacular. Yo conocía a algunas por redes, pero a ninguna la había conocido en persona. Y más que una competencia, para mí fue una experiencia de vida. Hubo momentos tensos, decisiones difíciles y situaciones complicadas que vivimos juntas, como cuando se fue Alexia. Pero precisamente compartir todo eso fue lo que más nos unió. Al final, lo mejor fue vivirlo juntas, apoyarnos, sanar ciertas cosas y seguir adelante.
¿Qué te gustaría que el público recordara de ti después de Regias?
Más que recordarme por algo concreto, creo que me gustaría que la gente se quedara con la sorpresa de descubrir todo lo que puedo hacer. Mucha gente que ya me conocía me dijo: “Hostia, no sabía que este maricón podía ofrecer este tipo de shows, de performance o de looks”. Porque aquí en Sevilla nunca había mostrado tanto la parte protésica o fantasiosa de mi drag. Sí había hecho cosas más conceptuales antes, por ejemplo en FITUR 2020, antes de la pandemia, pero en Regias decidí arriesgar muchísimo más y llevar mi drag a otro nivel. Y también pasó algo curioso: a la gente le encantaron mis totales fuera de drag. Mucha gente me decía que le sorprendía verme así porque normalmente doy una imagen más seria, más tímida o reservada. Pero luego, cuando hablas conmigo, cambia completamente la percepción. Tengo muchísima pluma y soy súper escandalosa. Creo que el programa enseñó precisamente ese contraste entre cómo me ve la gente al principio y cómo soy realmente.
¿Qué le espera a LaKesiss?
Ahora que en Sevilla ya se me conoce más, me gustaría empezar a moverme fuera, viajar más y trabajar en otros sitios. No es fácil porque este trabajo tiene muchas complicaciones, pero ya he tenido experiencias internacionales antes. Viví en Malta y trabajé muchísimo allí. Mis últimos shows fueron en el EuroPride Malta, cuando Malta acogió el evento europeo. También he trabajado en Ámsterdam y tengo contactos allí. Por ejemplo, en Taboo Bar, que es un sitio muy conocido donde actúan muchísimas drags internacionales y artistas relacionadas con RuPaul’s Drag Race. Además, tengo contrato para trabajar en Estocolmo. Y todo eso también viene de experiencias anteriores, como cuando gané el Travestite Playback Show winner 2009 en Ámsterdam. Siempre digo que tengo tres coronas importantes en mi carrera: una en Panamá, otra en Ámsterdam y otra aquí en Sevilla.
