La segunda expulsada de Drag Race España 6 reivindica su victoria en el reto de costura y reflexiona sobre la soledad y una identidad artística que todavía tiene mucho por mostrar
La aventura de Joan Chevalier en Drag Race España 6 ha sido más breve de lo que esperaba, pero su paso por el concurso ha dejado mucho de lo que hablar. La segunda expulsada de la temporada se despide de la competición con la satisfacción de haber demostrado su talento en la costura, aunque también con la sensación de que todavía quedaban muchas facetas de su universo artístico por descubrir. «Me da pena que todas mis capacidades se hayan reducido a la aguja», reconoce.
La relación con sus compañeras, entre ellas Coco Luna, han sido parte del foco del concurso en redes. Sin perder de vista su propia perspectiva, en esta entrevista para Padding ha reconocido que las demás reinas actuaron desde sus circunstancias y que, con el tiempo, pudo encontrar conexiones que no esperaba. Para Chevalier, las segundas oportunidades existen y también se pueden encontrar fuera de España, es decir, en la versión All Stars de otra franquicia.

¿Qué se siente al estar fuera de la competición?
Se siente un alivio de cierto modo porque ya puedo volar libre y puedo hacer las cosas como yo lo sienta. Igualmente sigo teniendo muchas ganas de ver qué es lo que van a hacer las demás.
¿Hay algo de tu expulsión que te habría gustado que el jurado entendiera de otra manera?
Me gustaría que lo hubieran visto de otra manera, pero entiendo que sus opiniones eran fundadas y que ellos veían la misma grabación que veíamos nosotras, entonces solo podían basar su opinión en lo que había. Solo nosotras somos las que estábamos con Ambrossi durante las grabaciones realmente.
La relación con tus compañeras ha sido un asunto muy comentado en redes. ¿Cómo ha sido realmente la convivencia con tus compañeras?
Al principio fue muy difícil, pero creo que a medida que nos fuimos conociendo más, el roce hace el cariño. Yo entiendo que al principio cuando no conoces algo o te parece raro, te genera rechazo. No les guardo rencor por eso porque entiendo que actuaron como sabían. Por ejemplo, a nivel artístico siento que me ha gustado mucho conocer a Liz Dust, además no la conocía de antes. Soy una persona que aprecia mucho la artesanía y el arte en sí y creo que en un trabajo que está tan delegado al ocio nocturno, muchas veces no se espera que una persona pueda tener muchos conocimientos o aspiraciones referente a cosas más finas, por así decirlo. También a nivel personal siento que me llevé bastante bien con Kim Miller y con Alma DeSoul, que también fue para mí una sorpresa, porque realmente las dos somos muy cariñosas. Siento que cuando las conocí un poco más ellas, supieron verme y yo a ellas, y creo que eso es algo muy bonito.

Te has expuesto dos veces a la nueva mecánica de la moneda. ¿Hubo alguna decisión de tus compañeras que te doliera especialmente?
Tal vez esa dinámica de forma mental no apoyó demasiado en ese momento a cómo yo me sentía ya de por sí, porque aparte de ser concursante también soy persona y, por supuesto, aunque me afectaban cosas desde el concurso, yo también traía mis luces y sombras de fuera, y, aunque tratas de dejarlas atrás, se te puede hacer bola. Entiendo por qué votaron eso y creo que no tenían necesariamente mala intención, pero como persona que lo escucha sí es bastante hiriente y te sientes como muy señalado.
Buba hizo un comentario de que creía que yo no tenía que haber ganado el reto de costura y yo tengo la certeza absoluta de que yo me merecí, con todo lo que yo hice, ganar ese reto. Creo, a pesar de eso, que tanto Buba como Alma como Vanessa hicieron un súper buen trabajo y que funcionaron muy bien en equipo, pero siento que yo hice mucha cantidad de trabajo y la mayoría de la confección de los trajes fue cosa mía. De hecho, mi traje es un diseño mío y yo fui quien le dio indicaciones a Buba sobre la luna y Buba se encargó de decorarla, pero siento que precisamente que alguien que no cosa haga ese comentario y por otros, siento que yo merecía el premio absolutamente.
Etiquetada como la princesa costurera que acaba ganando el reto de costura. ¿Qué significó para ti esta victoria?
Sabía que ese reto era para mí. Por otra parte, como concursante que ha tenido un recorrido relativamente corto, me da pena que todas mis capacidades se hayan reducido a la aguja. Siento que hay muchas más cosas muy chulas que se han quedado en el tintero, pero eso no significa que no se vayan a ver. Me encantaría un reto musical. La gente no lo sabe, pero yo estoy cantando todo el día y eso hubiera sido muy divertido para mí. También un reto como el Snatch Game. Es un reto que a mí no me da ningún miedo y que al contrario, me encanta imitar. Es un reto que yo hubiera disfrutado muchísimo con cualquier personaje que lleve.

¿Qué dirías que ha sido lo más difícil de estar en Drag Race España?
Sentirme sola. Soy una persona muy independiente, de hecho, soy bastante veleta. No suelo tener un grupo de amigos fijos. Me gusta llevarme bien con todo el mundo y mismamente entré diciendo que yo quería llevarme amigas. Siento que al principio no pude conectar con nadie y me hizo bola hasta el punto de sentir ese sentimiento de soledad. Me dedicaba a trabajar en lo que tenía que hacer únicamente y eso era mi fuerza para continuar.
Parte de todos los looks que has llevado al programa ha sido producción tuya, incluso en el mismo taller. ¿Por qué esta decisión?
Soy una artista con mi propio nombre, mi propio universo y mi propia fantasía. Yo misma me vendo tanto drag como artista multidisciplinar, absolutamente polivalente y artesana. Entonces, vender mi arte con algo que haya hecho otra persona, para mí, se sentía mentir. Entiendo que para mucha gente el venir impecable es más importante, pero para mí era más importante definirme yo y decir mi absoluta verdad, incluso aunque fuese abarcar demasiado. Es una decisión que actualmente hubiese gestionado de forma diferente, pero en ese momento quería que si alguien tuviese que tener la culpa de algo, fuese yo.
¿Sientes que tu paso por el concurso ha contado la historia que querías contar como artista?
Siento que no, pero la gente ha sabido verme a pesar de todo. Aunque no haya estado a la altura de mi expectativa, siento que se han abierto temas muy importantes y que he puesto algunas cabezas a pensar. Además también siento que he abierto una puerta para gente que es un poco más rara y que no se imaginaría en ese entorno. Creo que está bien haber salido un poco de mi zona de confort y haberme visto en ese espacio y que eso pueda inspirar a alguien. Lo importante es que esto me motiva mucho a continuar.

¿Qué te ha enseñado esta experiencia sobre ti misma, tanto como artista como persona?
Esta experiencia me ha enseñado que toda confianza es poca, que heridas olvidadas pueden resurgir. También me ha enseñado mucho a volver a superarte y a dejarte ayudar. Muy difícil dejarse ayudar o pedir ayuda y creo que sobre todo en el momento de preparación del concurso, que yo soy una persona muy autogestionada, el dejarme ayudar me costó mucho porque yo sé las cosas exactamente como las quiero.
¿Qué le toca demostrar a Joan Chevalier ahora, fuera del concurso?
Siento que no tengo que demostrar nada porque esto lo hago por pasión genuina y verdadero amor por este arte. Pero siento que hay muchas, muchas cosas que quiero hacer y que se verán pronto. Muchas que ni siquiera sé yo las que ocurrirán. Pero bueno, me abro a probar de todo y estaré encantada de participar en cualquier proyecto que resuene conmigo. Incluso podría probar una segunda oportunidad en el universo Drag Race, pero me gustaría que se diera fuera de España. Me lanzaría perfectamente a un UK VS The World, Down Under…
