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Stella Marinera: «Durante las grabaciones, pensé que no me merecía nada»

stella marinera

La nueva eliminada de Regias del Drag repasa su paso por el concurso a través del «síndrome del impostor» y reivindica un drag construido desde la cercanía y la honestidad.

Stella Marinera tenía claro que entrar en Regias del Drag era una oportunidad única, además de hacerlo como una verdadera fan. Lo que no esperaba era enfrentarse, al mismo tiempo, a una tormenta emocional que acabaría condicionando por completo su experiencia dentro del programa. Bailarina, maquilladora y docente, su paso por Regias del Drag estuvo marcado tanto por la emoción de cumplir un sueño como por el desgaste emocional que arrastraba fuera de cámaras.

Aunque el público conoció a una Stella reservada y contenida, ella reconoce que vivió el concurso “totalmente disociada”. Aun así, reivindica la experiencia como un aprendizaje decisivo en su crecimiento personal y profesional.

¿Cómo ha sido vivir la experiencia de Regias del Drag?

Regias ha sido una sensación agridulce. Porque, claro, yo lo conocí a través de un maquillador. Entonces vi las dos primeras temporadas y llegué a tiempo a ir a la fiesta de la final de la segunda temporada, donde conocí a Nina, a todas las personas participantes de la temporada 2 y a muchas personas que, a día de hoy, forman parte de mi vida. Entonces, para mí era un proyecto fabuloso como fan. El día que me dieron la noticia, después de hacer el casting, de que estaba dentro me emocioné muchísimo. Yo decía: “Soy una regia, que soy una regia”. A raíz de ahí empezaron a pasar un montón de cosas en mi vida personal, muchísimas, que hicieron que vivir la última etapa de preparación del concurso y la propia grabación fuese, a lo mejor es exagerar, pero un calvario. Yo intenté disimular, como hago en redes sociales, porque no suelo mostrar mi vida personal, sobre todo la parte negativa. Entonces dije: “Si soy capaz en redes sociales, voy a ser capaz de mantener esto durante toda la grabación”. No, no fui capaz. Me pasé prácticamente todos los días llorando e intenté que no se notase. De hecho, se podrá apreciar que, tanto en los totales como sobre todo en el taller, apenas hablo. Con lo que hablo yo, que hablo muchísimo, que estoy acostumbrada a hacer directos y no paro de hablar.  Apenas hablé, y lo poco que hablé fue un poco forzado por decir: “Ey, que estoy aquí”. Pero hice toda la grabación, como esta palabra que se utiliza tan a menudo ahora, pues totalmente disociada.

¿Crees que el público ha podido conocer a Stella Marinera?

Mi miedo era ese. Decía: “Quien me conozca me va a ver de una forma extraña, y quien no me conozca no va a poder ver realmente lo que soy yo como artista”. Y, sobre todo, creo que uno de mis grandes talentos, más que mis propios shows, es la conexión con las personas. Creo que eso es muy importante a la hora de que disfrutes y, en el ámbito profesional y empresarial, de que te vuelvan a contratar. Yo eso no lo hago de forma premeditada, sino que me sale natural el trato con el público, el estar con la gente. Yo no soy una artista que llega, hace el show y se va. A mí me gusta llegar lo antes posible, relacionarme con la gente, hacer el show y luego, entre pase y pase, si hay varios pases, estar con la gente. Me encanta porque disfruto muchísimo de conocer personas nuevas y eso en un concurso con este formato no se puede ver porque no estás con personas, entre comillas. Se va a ver el talento, lo que es el show encima del escenario. Y me faltaban todavía recursos, porque llevo muy poco tiempo en el mundo del drag.

Stella Marinera posa para @carmenjanestyle

Tras una temporada llena de plot twists, hay un lipsync a cuatro y acabas eliminada antes de la final. ¿Cómo viviste este momento?

De todos los días de grabación, para mí el más tranquilo fue ese porque el día anterior fue la catarsis, en el episodio anterior, con mi mayor miedo. En la grabación yo me estaba autosaboteando todo el rato. No se ve del todo porque el sonido de la pista de audio va por encima, pero había muchos sonidos míos de angustia mientras estaba haciendo el show. Y los diez o quince minutos que estuve tirada en el suelo… no se ha visto ni se va a ver porque nadie se va a tragar quince minutos de alguien tirado en el suelo, llorando y paralizado. Ya me daba vergüenza estar así y que me estuviese viendo todo el mundo. También tengo que agradecer a mis compañeras, a todo el equipo y a alguna persona especial que me apoyaron mucho y me hicieron hablar. Porque todos los días querían hacerme hablar, pero yo no quería contar mis problemas. Además, era una historia muy larga y no podía explicársela a alguien para que entendiera lo mal que yo estaba. Entonces ya decidí que se acabó eso y que iba a disfrutar, justo cuando se estaba acabando la aventura.

Lo único es que la única canción de todos los temas que teníamos que estudiarnos que no quería que me tocara, era esa. Para mí era la letra más complicada, más rápida y, encima, tenía unas características físicas muy particulares. Y yo decía: “¿Cómo defiendo yo un tema llamándose ‘Gorda’?” ¿Me lo llevo al humor? ¿Se van a molestar? ¿Qué hago? Yo qué sé… apropiación corporal, cultural… No sabía muy bien cómo enfrentarme a ese lipsync. Lo que sí me sorprendió fue que, aun siendo cuatro, nos respetamos muchísimo el espacio. Yo decía: “Madre mía, si entre dos ya es difícil no coincidir, y entre tres también pasó… ¿entre cuatro cómo lo vamos a hacer?” A mí me daba miedo eso porque soy súper respetuosa con las personas. No me gusta nada el tema de los lipsyncs, batallas o como queramos llamarlo en el caso de Regias. No me gusta nada, pero sabía que tenía que hacerlo tarde o temprano. Si llego a pasar a la final… yo no digo nada, pero hubieran pasado cositas.

No todo fueron sombras. ¿Cómo se sintió ganar un labial? 

Yo, durante toda la grabación de Regias, pensaba que no me merecía nada. Entonces, el reto porque me lo dijo alguien y no sé si esto es cierto, pero creo que en la historia de Regias no había pasado todavía que en un mismo capítulo alguien ganase los dos retos: el mini y el maxi. Y era precisamente mi mayor miedo. 

En el mini reto nadie confiaba en mí porque conocen mis directos y saben que tardo tres, cuatro o cinco horas en maquillarme. Y siempre me dicen, de una forma un poco despectiva o negativa: “Es que tardas mucho”. Y yo digo: “Tardo mucho porque quiero, porque me apetece, porque lo disfruto, porque es terapéutico para mí y porque comparto tiempo con personas. Pero también sé hacerlo rápido”. Solo que nadie confiaba en mi palabra. Nadie conocía otra faceta de mí como maquillador. Y me pasé siete u ocho meses pensando que me dieron el premio de consolación. Así de negativo soy. Luego, viendo el episodio pensé: “Ah, pues igual sí estaba bien que yo lo ganara”. Pero me he pasado todo este tiempo sin querer que se emitiese el capítulo entero porque también pensaba que me habían hecho compartir el labial con Barda —la verdadera ganadora para mí— por pena. Porque me habían visto destrozada durante muchísimo tiempo. Una vez se emitió el episodio y vi las reacciones, tanto de personas que conozco como de personas que no, dije: “Ah, pues igual no ha sido por pena”. Que sí había llegado el mensaje, aunque yo pensase que no.

¿Cómo convive Stella con la danza y el maquillaje profesional? 

El mundo de la danza lleva muchísimos más años en mi vida que el maquillaje. El maquillaje ha ido en paralelo al drag. De hecho, fue empezar a maquillarme y la gente ya quería contratarme. Y yo decía: “Pero si solo estoy maquillado de aquí para arriba; yo me levanto y voy en pijama”. Entonces, el maquillaje ha venido a la par que el drag. La danza sí me ha dado herramientas para salir al mundo del drag de una forma profesional porque mi primer espectáculo ya fue profesional. Y no solo la danza, sino todo el bagaje que llevo detrás como bailarín. Pero no solo como bailarín: yo soy diplomado en Magisterio. Entonces, todas esas vivencias se suman y hacen que tenga un abanico de posibilidades dentro del drag increíble, porque puedo adaptarme a cualquier tipo de situación. Puedo estar en un local nocturno pequeñito o en uno enorme. Puedo estar en un musical o en un cuentacuentos infantil. En un bingo, una boda, una comunión o incluso en un museo. De hecho, lo que menos me esperaba era que este año me eligieran para presentar la gala internacional de un colectivo relacionado con el cuero y el fetichismo. Y no me pega nada, pero me adapté y lo hice.

La danza intento no usarla mucho porque, si ya sudo con una camiseta de tirantes y un pantalón corto, imagínate con todas las capas, el maquillaje y la peluca. Así que decidí que iba a bailar lo menos posible, salvo que sea un show específico en el que quiera reventarlo y dure un minuto y medio o dos. Ahí sí voy a dar baile de salón profesional. Aunque también lo tengo limitado porque, si quiero hacerlo en pareja, no hay tantos bailarines especializados en baile deportivo latino de competición cerca de mí con los que pueda entrenar. Y además soy altísima, así que las proporciones también complican un poco las cosas. No sé si ese sueño llegaré a cumplirlo: sentirme una bailarina de baile deportivo latino en drag.

Stella Marinera con uno de sus looks de Regias / @reinasdecarocha

¿Quién ha estado detrás de toda la preparación de Stella en el concurso?

Mi mayor apoyo es Merche, una persona que llegó a mi vida a través del mundo del baile. Fui su profesor de baile hasta que dejé de impartir clases de baile de salón y, a día de hoy, es como de mi familia. Creo que no le importará que lo diga, pero sobrepasa los 70 años. Luego, por parte del equipo de Regias en general, he tenido un gran apoyo porque nos acompañan en el proceso, nos animan e incluso nos dan consejos. También quiero mencionar a un grupo que tenemos que se llama Ilegales, que surgió a raíz de una formación de maquillaje. Nos juntamos perfiles muy diversos: señoras mayores, personas súper jóvenes que ni siquiera eran mayores de edad, gente binaria, no binaria… Era una formación con Marcus Massalami y Bestiah. Y, a partir de ahí, como se llamaba Ilegales, hicimos un grupo de WhatsApp con ese nombre y fuimos introduciendo en él a personas que se veían un poco perdidas en el drag.

En el último capítulo salió a la luz mucho romance entre compañeras. ¿Cómo ha sido la relación con ellas? 

La relación con mis compañeras allí fue genial. Fue una maravilla e incluso las cosas que podían ser más conflictivas nos las tomábamos con humor. Y esto, a lo mejor, hace perder un poco la magia de Regias, pero era real. Exageramos un poquito más las cosas y cada vez que salíamos de los totales decíamos: “Pues yo he dicho esto de ti”. “Pues yo voy a decir ahora esto”. O sea, que había buen rollo y cuando alguna necesitaba ayuda, igual que me hizo falta a mí, ya fuese para preparar algo, ensayar o por algo emocional, estábamos todas a una para ayudar. Unas podían ayudar más que otras porque estuviésemos más atentas o no, pero todas teníamos esa predisposición a ayudar, y eso ha sido un gran privilegio. Incluso con la partida de Alexia, todo el mundo nos volcamos con ella, entendiendo su manera de verlo y el momento en el que estaba.

Para que no me digas que no me mojo con las relaciones de las que hablabas… Voy directo hacia LaKesiss porque para mí fue muy especial. No era una relación de atracción fatal, como hacían ver las bromas de Barda y el resto con los sonidos. Y si hubiésemos hecho algo tampoco tendríamos por qué mentir, porque no hay ningún problema. Habría sido lo más natural del mundo. Pero, en realidad, nos encontrábamos en un punto diferente, aunque bastante parecido, cada uno de nosotros. Conectamos y nos dimos mucho cariño, mucho amor, de verdad. Sabíamos que eso se quedaba en algo bonito entre los dos y ya está. No era ni una relación para toda la vida, ni algo esporádico, ni nada de eso. Simplemente estábamos en un momento en el que necesitábamos cariño y el cariño que emanábamos el uno hacia el otro era correspondido de la misma manera.

¿Qué lección te llevas del concurso? ¿Te arrepientes de algo? 

Aprendizaje. Aprendizaje tanto en lo emocional y personal como en lo profesional. Absorber todo tipo de conocimientos y ver cómo otras personas hacen otras cosas que tú puedes ir adquiriendo. Está todo mezclado, porque me preguntas por lo profesional, pero va ligado a lo emocional y personal: al crecimiento y al aprendizaje. Bajo mi juicio, mis propuestas musicales no eran lo suficientemente buenas. No tengo los contactos, no sé hacer una canción, no sé muchas cosas del mundo drag. A día de hoy, gracias al proceso de Regias, he podido ampliar el número de contactos. Saber cómo puedo hacer una canción, a quién me puedo dirigir, cómo la puedo hacer. Porque, ya te digo, hasta que no vi al resto de mis compañeras dije: “Wow”. Todas opinaban, al principio, cuando se sabía quiénes éramos, que claramente iba a ganar yo. ¿Por qué? Por esa doble cara que tienen las redes sociales. Ellas me conocían de redes y decían: “Wow, esta va a ser la ganadora”. pensaban que iba a ganar yo de largo. Y yo sabía desde dentro que no. Una vez vi a cada una hacer sus shows en la primera gala dije: “Ostras, de estar tranquila nada puedo irme al bottom”. Pero no porque lo hubiese hecho mal, sino porque todas lo hicimos muy bien. 

No me arrepiento de nada porque, como no podía cambiar mi situación emocional en ese momento, no cambiaría nada. Porque seguiría pasando la misma vergüenza de que me tuviesen que ayudar. Y yo lo paso fatal cuando me tienen que ayudar. Prefiero siempre ayudar antes que recibir ayuda.

Stella Marinera con uno de sus looks de Regias / @reinasdecarocha

¿Volverías a una edición All Stars?

Esa pregunta nos la hemos hecho todas varias veces. Ha habido momentos en los que he dicho que sí, de cabeza, y otros en los que he dicho que no. Ahora mismo, en el punto en el que estoy, sería un no. No por la inversión económica, porque al final hay que hacer una inversión. Por ejemplo, yo no he tirado de IA. Ha sido mi voz todo el rato. Y he tirado de melodías originales, no de melodías ya existentes. Bueno, tengo una canción, la de Esa línea, que es sobre “Esa diva” de Melody, pero hablando del bingo. De hecho, lo primero que se escucha en toda la temporada 3 de Regias es: “Es el bingo de Stella Marinera”. Pero claro, como se hablaba tanto del copyright, yo no sabía que sí podías utilizar melodías existentes para hacer letras nuevas. Y eso lo he aprendido ahora. Hay compañeras que han sido más inteligentes que yo y han cogido canciones ya conocidas para cambiarles la letra. Entonces, solo con eso, al público ya lo tienes ganado porque al menos la melodía le resulta familiar. Si lo llego a saber, hago versiones, porque es mucho más sencillo para ti y al público le entra mucho mejor. Pero bueno, también estoy contento de no haber contemplado esa opción porque así sé que todo lo mío era original y era mi voz, sin retocar ni nada.

¿Qué le espera a Stella a partir de ahora a nivel de proyectos?

Tengo algunos proyectos que aún no puedo contar, pero estoy muy ilusionado de poder hacer algo en ese lugar. Pero bueno, me encantaría, aunque esto seguro que lo quieren todas y probablemente no vaya a suceder, ser la presentadora del taller de Regias. Igual Jene me quiere matar si alguna vez eso sucede, pero a mí me gustaría. Obviamente no lo haría como ella porque ella ya tiene su espontaneidad y su forma de hacerlo, pero lo haría desde otro lugar, de una manera diferente. Así que ahí queda, por si Nina lo lee.