La segunda eliminada de Regias del Drag habla sobre su polémica salida, el choque cultural entre el drag latino y español, y el reto de preparar todo su concurso
Bombombun, artista drag de origen venezolano y residente en Galicia, se ha consolidado como una figura marcada por un estilo rimbombante, elegante y profundamente ligado a la comedia. Inspirada por grandes iconos españoles como Rocío Jurado, Rocío Dúrcal y Raffaella Carrá, su propuesta artística mezcla espectáculo, humor y narrativa escénica.
Su paso por Regias del Drag España, donde se convirtió en la segunda eliminada de la temporada, estuvo marcado tanto por la ambición artística como por la polémica. En esta entrevista, Bombombun reflexiona sobre su eliminación, la experiencia de prepararse y el reto de representar su identidad latina desde un pequeño pueblo gallego.
Ahora resides en Galicia, pero también reivindicas mucho tus orígenes en el drag. ¿Existe una mezcla de influencias en tu drag?
Pues está bastante dividido, porque una cosa es cómo vive el drag el público latino y otra cómo se vive aquí en España. Aun así, he intentado canalizar ambas formas y tratar de encontrar el equilibrio. Es cierto que la población latina es muy exigente a la hora de evaluar el drag. En mi caso, me tocó enfrentarme a representar a una comunidad venezolana, pero también a una comunidad peruana, porque yo viví cinco años en Perú y ahí fue donde nació mi drag. Entonces, claro, la mayoría de las personas que me apoyan están mezcladas entre venezolanos, colombianos y ecuatorianos, que fueron los países donde yo me moví haciendo drag.
Es fuerte tratar de cumplir las expectativas del público latino y, al mismo tiempo, adaptarse a cómo se vive aquí en España, donde es más común ver drag. Yo he caminado vestida de drag por Gran Vía y la gente muchas veces ni se sorprende. Sin embargo, en Latinoamérica no es tan común. En Perú, por ejemplo, si caminas vestida de drag, la gente lo ve como algo fuera de lo habitual.

¿Cómo es el drag en la escena latinoamericana?
En Latinoamérica viví el drag de una manera muy diferente a como se vive aquí. Cuando ya llevas cinco años de carrera y empiezas a ser una artista reconocida y solicitada por diferentes locales y programas, se vive distinto. Yo siempre intenté utilizar mi drag para que la gente me tuviera como referente. Una de las cosas que me hizo conectar mucho con el público latino fue mi forma de comportarme fuera del escenario. Yo veía que muchas drag llegaban a las discotecas, hacían su show, se sentían las más grandes, terminaban y se iban. Yo hacía lo contrario. Si fuera de la discoteca había una persona vendiendo empanadas, buñuelos o dulces yo me sentaba allí a comer vestida de drag, con mis mejores trajes.
La gente me decía: “Bombom, ¿no te da pena?” Y yo respondía: “¿Por qué me va a dar pena? Ser drag no significa dejar de ser persona”. Cuando alguien venía a tomarse una foto conmigo, yo decía: “Te tomo la foto, pero me compras dos buñuelos”. Eso generó una conexión muy fuerte, y se puede ver en los números, en los comentarios y en el cariño que recibo.
¿Y en Galicia?
Yo vivo en Galicia, en un pueblito que se llama Melide, cerca de Santiago de Compostela. Es un pueblo muy pequeño, donde la gente no conoce mi faceta drag. La gente me conoce como Samuel o Sami, el dueño de la floristería. Bombonbun es un personaje que existe en un mundo desconocido dentro de este pueblo. Por eso, cuando entré en Regias del Drag, también quería representar a Galicia, para que la gente supiera que en estos pueblos pequeños también hay artistas y que desde aquí también se puede defender el arte queer y drag. Intenté incluso enviar notas de prensa para que la gente del pueblo lo viera, pero no tuve mucho apoyo. Vivimos en un país avanzado, pero todavía hay personas que siguen en el pasado, y eso lo hace complicado.
¿Crees que se pudo ver realmente todo lo que querías dar en el concurso hasta el momento de tu eliminación?
No, sinceramente no. Cuando uno se traza proyectos como este, lo que espera es culminarlos para que la gente pueda ver todas las facetas de tu vida. Yo siento que la gente se quedó con el error que cometí al principio, y después con parte de mis grandes producciones. La gente me ha comentado que había mucha producción, pero que no habían visto una evolución. Y claro, cuando empezó a verse esa evolución, se cortó todo.

Mi objetivo dentro de Regias siempre fue demostrar que, a pesar de los obstáculos que se presenten en la vida, uno puede retomar las cosas desde el punto cero y convertirlas en algo grande si realmente lo desea. Mi objetivo no era ganar el concurso. Yo quería que la gente me conociera y que las personas que han dejado su arte o proyectos a mitad de camino supieran que en cualquier momento pueden retomarlos. Y siento que con lo poco que hice no logré transmitir completamente eso.
¿Cómo viviste el momento en el que fuiste eliminada por tus compañeras?
Lo que se aprecia en cámara no fue ni siquiera la cuarta parte de lo que se vivió allí. Yo, por ejemplo, en varias ocasiones quería explicarle al jurado parte de mi show, pero no siempre tenía la oportunidad de hablar o explicar. Cuando empezó el momento de la eliminación, para mí fue una confusión total. Me mandan al bottom, voy a la batalla de lipsync y, en medio del lipsync, el jurado se pone de pie a ovacionarme junto con el equipo de producción. Luego nos llaman a Capria y a mí, y yo era consciente de que había ganado el lipsync. Lo que no me esperaba era el vuelco que dieron después. Cuando llaman a los compañeros para que votaran, para mí fue una confusión total.
En ese momento quise decir algo y dije que para no poner a mis compañeros en la disyuntiva de escoger quién se quedaba y quién se iba, prefería dar un paso al costado para que Pietra volviera a la competencia. Entonces la gente se quedó solamente con lo que ocurrió en pantalla, y eso creó un shock emocional en muchos de mis seguidores. Porque, igual que yo sentí que mi salida fue injusta, el público también lo percibió así. Si me hubiesen eliminado en la primera gala, te aseguro que yo misma habría dicho: “Bueno, me eliminaron porque la cagué, no tenía que haberlo hecho”. Pero en esta segunda oportunidad siento que no fue una salida justa.
Teniendo en cuenta que tus compañeras fueron protagonistas en el momento de tu eliminación, ¿cómo ha sido la relación con ellas después?
Siempre digo que Regias fue una casa y una escuela para mí. Fue una experiencia bonita. Con mis compañeros, después de la eliminación, todo siguió igual. Yo no les guardé rencor. Seguí compartiendo con ellos y lo disfruté muchísimo. Estuve detrás de todos animándolos: “Háganlo, síganlo, ve con todo, brilla”. Pero ahora, después de ver el programa como espectador, siento cierta decepción por la forma en la que algunos se han comportado después de mi eliminación, sobre todo en redes sociales.
Yo he tratado de ser diplomático con el público latino, que es el que más me sigue. Sé que ellos estaban molestos, porque lo que yo viví hace meses, ellos lo están viviendo ahora, ya que el programa se está emitiendo semanalmente. Entonces ver a algunos compañeros intentando discutir con mis seguidores, diciendo cosas como “menos mal que la sacamos” o “se dijo lo que se tenía que decir”, mientras yo agradecía el apoyo y pedía que siguieran apoyando el proyecto, me generó un poco de decepción. Si ven cómo respondo yo a los seguidores, lo lógico sería no comentar o no entrar en esa dinámica.

¿Quiénes dirías que fueron tus grandes apoyos dentro del concurso?
Si hablamos dentro del concurso, LaKesiss fue una pieza fundamental para mí. Aunque venimos de países diferentes, siempre se puso en mi lugar. Fue una persona muy transparente, y su amistad fue honesta. También tuve mucho apoyo de Nadine. Ella siempre estaba pendiente de que no me sintiera mal. De los demás compañeros también recibí apoyo, pero las más cercanas fueron LaKesiss y Nadine. Por parte de producción hubo una persona a la que quiero muchísimo, que se llama Josemi. Josemi fue una pieza fundamental para todos. Era como nuestro psicólogo, nuestra mano amiga. Y algo muy bonito que viví fue que, después de cada eliminación, cuando llegábamos al lugar de descanso, Nina venía a hablar con nosotros. Se nota el cariño con el que se hace este proyecto.
¿Qué se puede esperar ahora de Bombonbun como artista?
Si la vida y los proyectos que vengan me dan la oportunidad de continuar, quiero seguir manteniendo mi esencia. No pretendo cambiar aspectos fundamentales de mi drag, porque siento que lo poco que la gente pudo ver de mí dejó ganas de ver más. Quiero seguir la secuencia de lo que ya construí y de lo que ya mostré: que la gente siga viendo mis producciones, mi comedia y que también se den cuenta de que, para ser drag, no necesitas necesariamente ser una dancing queen. Yo siempre lo he dicho, no soy de las que se tira al piso o se arranca la peluca. Yo disfruto mi show. Soy una persona muy disciplinada en todo lo que hago.
En un hipotético caso de que hubiera una nueva temporada o una edición All Stars, ¿entrarías?
Ahora que tengo las cosas más claras, sí, aprovecharía la oportunidad. Regias, aunque es un proyecto pequeño, también es grande. Siento que, en el poco tiempo que tuve, logré aportar cosas al proyecto. Si tuviera más preparación y más claridad en las temáticas, podría aportar todavía más. También hay que entender que participar en esto es una inversión. Muchos compañeros me decían: “Claro, tú puedes hacerlo porque tienes dinero”. Pero no se trata solo de dinero. A veces con poco se puede hacer mucho. Ahora lo haría con las cosas mucho más claras y con algunas ideas diferentes.
¿Qué quieres que el público recuerde de Bombombun como artista?
Quiero que el público recuerde que hay que ser resiliente en la vida. Está en nuestras manos convertir las cosas negativas en cosas positivas. A pesar de los obstáculos o situaciones difíciles, a través del arte y de nuestro artista interior podemos cambiar las cosas. Siempre le decía a mi público que todos los seres humanos tenemos un artista dentro y nosotros somos como las luciérnagas, tenemos la oportunidad de brillar con luz propia. En este camino artístico nos vamos a encontrar con muchas serpientes, porque el alimento favorito de las serpientes son las luciérnagas. ¿Y por qué las siguen? Porque brillan con luz propia. Entonces está en nosotros volar más alto, estar por encima de esas serpientes, pero siempre sin perder nuestra esencia.
