Arantxa Castilla-La Mancha, Venedita Von Däsh y Onyx Unleashed triunfan en el estreno de la obra ‘Un golpe de suerte’ con sold out y una crítica que no ha dejado indiferente a nadie «hacía mucho tiempo que no me reía tanto».
El cadáver de una diva yace oculto en el último bar travesti de Chueca. No hay tiempo para silencio ni luto. Las tres chicas que trabajan en el Bar Baridad temen que este homicidio pueda desencadenar una pérdida mayor: el cierre del único bastión de la disidencia en el barrio.
El disparate es el punto de partida de Un golpe de suerte, la obra de teatro escrita por Gabriel García en colaboración con Lucía Montoya. Las intérpretes que ponen en movimiento esta comedia son Arantxa Castilla-La Mancha, Venedita Von Däsh, Onyx Unleashed y Carlos Olivella.
Todo parece una noche más en el Bar Baridad hasta que llega la noticia: el banco embargará el local en una semana a no ser que salden su deuda de 20.000€. El detonante estalla y las travestis que trabajan en él se ven apresuradas por recaudar el dinero necesario, por lo que deciden llamar a una vieja amiga.

Carlos Olivella da vida —por poco tiempo— a Vivienne Rose, antigua dueña del Bar Baridad e ídolo almodovariano, que acude para salvarlas con su fortuna. Sin embargo, esta se esfuma en “un golpe de (mala) suerte” y Vivienne muere de la forma más absurda posible: asesinada por el corcho de una botella de champán. A partir del homicidio, las chicas tratan de ocultar el cadáver durante tres días para que la transferencia se haga efectiva.
Se requiere de una gran capacidad interpretativa para representar dos personajes en una misma obra: implica comprensión psicológica y conexión emocional con ellos. Carlos Olivella es el elegido para este reto debido a su trayectoria profesional como actor de cine, televisión y teatro. Tras la muerte de Vivienne Rose, se transforma en su antítesis: Agustín, su hermano.
Los personajes son variados y diferenciables: no todos tienen las mismas convicciones, ni siquiera comparten la misma concepción de lo que significa el Bar Baridad. Sin embargo, las tres travestis que lo llevan colaboran juntas para mantenerlo abierto, aunque ello implique la comisión de un delito.

Onyx ejecuta el papel de Jade Satada, actual regenta del Bar Baridad. En ella se ve un resquicio de quien fue Vivienne Rose: sostiene la cohesión del grupo y el ánimo por conservar un espacio seguro para sus dos compañeras. Junto a ella trabaja Venedita Von Däsh, quien interpreta a Esteisi Philips, una chica ingenua y enamoradiza que se hace cargo de la comedia más directa. Arantxa Castilla-La Mancha, que encarna a Amaia Vizcaya, una niña pija y consentida, sorprende al público con un personaje alejado de su comicidad característica —aunque tenga chistes y varios momentos de humor— y carga, en gran medida, con la parte emotiva de la obra.
En su estreno, Un golpe de suerte ha agotado todas sus entradas y ha sido una función marcada por las risas. Se trata de una obra que consigue retener al espectador sentado en el Bar Baridad durante 90 minutos a través del ritmo.

En ella, se combina una trama que de normal estaría marcada por la tensión dramática (¿Serán descubiertas? ¿Llegarán a salvar el Bar Baridad?) con subtramas que sirven de alivio cómico y que generan conexión emocional con el público (¿Cómo se desarrollará la relación entre ellas? ¿Qué ocurriría si alguna se enamorara de quien busca el cadáver que ella misma oculta?).
Aunque Un golpe de suerte sea una comedia, el tema que subyace es la hermandad dentro de las relaciones humanas. El Bar Baridad, el último refugio para la disidencia en el barrio de Chueca, representa el escenario donde tres travestis luchan por conservar su propio espacio, dispuestas incluso a ocultar un cadáver para que ni ellas ni sus compañeras pierdan el lugar que les pertenece.
Un golpe de suerte estará disponible todos los jueves de septiembre y octubre a las 22:00 en Teatros Luchana.
Si quieres pasar una noche en las sillas del Bar Baridad, puedes comprar tus entradas para Un golpe de suerte AQUÍ.

