Entre el drama y la comedia, la reina del electrocabaret reflexiona sobre su presente, su paso por Drag Race y sus futuros proyectos
Si hay una travesti en este país que sigue llenando salas y dejando al público boquiabierto, esa es Hornella Góngora. La eterna reina del electrocabaret vuelve a La Sastrería (Barcelona) con “Dramage”, su espectáculo cabaret cargado de tragicomedia. En Padding hablamos con la concursante de Drag Race España para conocer cómo vive su presente, sus próximos proyectos y qué significa para ella seguir creciendo como artista.
P: ¿En qué momento vital se encuentra Hornella actualmente?
Pues la verdad es que vengo de una época en la que he estado muy cansada. Ahora mismo estoy en un punto en el que estoy trabajando en mi felicidad, que básicamente significa permitirme estar en paz y no coger bolos por cogerlos.
Por supuesto, necesito trabajar, porque somos artistas y hay meses buenos y meses malos, pero estoy menos agobiada porque he decidido tomarme pausas. Si veo que algo me va a estresar demasiado, no lo hago. ¡Pero cuida’o! Hay proyectos que sí los hago por el dinero, porque, como decía Loles León: hay “trabajos gastronómicos”, aquellos que son para comer.

P: Hablando de proyectos, actualmente estás en algunos como “Los tacones de papá” o “Killah Madrid”. ¿Cómo te sientes con los trabajos en los que estás participando?
Estoy muy contenta con todo lo que se mantiene, por ejemplo, “Los tacones de papá” en el Teatro Lara, que sigue funcionando muy bien y es un proyecto muy bonito. También estoy feliz con el “Killah”, una fiesta nueva en Madrid que está pintando superbién.
Muy contenta con todo, realmente, aunque luego te hablo de cositas que se vienen, ¡porque son muy muy interesantes!
P: Hoy vuelves a Barcelona, a La Sastrería, con tu espectáculo “Dramage”. ¿Qué puede esperar tu público de hoy?
“Dramage” es mi propio cabaret, una mezcla de baladas y cuplés donde aparece la Hornella más cabaretera y tragicómica. Lo que quiero mostrar a mis catalanes es eso, a mi versión más primitiva, más auténtica, todo ello a través de temas como “La Lola” de Lina Morgan o “El polichinela” de la gran Sara Montiel.
También te digo, aunque el espectáculo sea una oda al drama, yo no sé tratarlo sin hacer chiste de él. Así que diría que “Dramage” tiene un poquito de todo, ¡ya lo veréis!

P: Como ya sabe todo el mundo, participaste en “Drag Race España” y después en el “All Stars”. ¿Cómo recuerdas esa etapa?
Pues, lo recuerdo todo con mucho cariño. Sobre todo el “All Stars”, cuando llegó el momento en el que ya conseguí empezar a pasármelo bien, independientemente de si conseguía lo que esperaba o no.
Concursar en Drag Race ha sido un escaparate maravilloso y he podido aprovechar cada oportunidad que se me ha dado. Yo, además, llegaba con un background de trabajo detrás, lo que me ha permitido conocer bien la escena y mantenerme.
P: Entonces, viéndolo con perspectiva, ¿cuál edición disfrutaste más?
El “All Stars”, sin duda. La primera vez que fui (en la tercera temporada), estaba cagada. Recuerdo que cualquier cosa me parecía un mundo y pensaba que todo estaba manejado desde detrás. Pero, en el “All Stars”, ya sabía a lo que iba, me permití disfrutar y además tenía unas compañeras maravillosas que lo hicieron todo mucho más fácil.

P: Hablando de compañeras… Últimamente se ha reavivado la conversación sobre la gira de la tercera temporada. ¿Cómo ves que se remueva todo aquello?
Yo opino que, al final, ya es agua pasada. Kelly y yo tenemos dos opiniones que nunca van a casar y está bien que cada una tenga la suya. La gente luego decidirá con cuál está más de acuerdo, claro.
Lo que sí quiero condenar es a la gente que aprovechó ese momento para revolver otro tipo de mierda e ir a por Kelly Roller. Eso me parece fatal. Fue una discusión por una tontería y hubo quien intentó usarla para hacer daño.
P: ¿Hay buen rollo entre las concursantes de la tercera?
Yo las quiero y creo que nos queremos entre todas. Es verdad que con algunas tengo más relación que con otras, sobre todo con algunas del “All Stars”, pero no hay mal rollo. Cuando pasan las grabaciones y las giras y cada una vuelve a centrarse en su carrera, es normal que, si no coincides a cada momento, no compartas tanto con algunas.

P: Cambiando radicalmente de tema, tus seguidores sabemos que eres muy activa en la lucha contra el estigma del VIH y el SIDA. ¿Cómo ves el panorama actual?
Creo que hay que seguir al pie del cañón. Solo hay que ver lo que está pasando en Estados Unidos, o incluso aquí con ciertos discursos políticos, para darse cuenta de que ninguna lucha puede quedarse callada.
El machismo, el racismo, la transfobia… Todos esos “ismos” hay que seguir combatiéndolos. Siempre intentan señalar a un culpable que no existe: el colectivo, las personas trans, las mujeres, los migrantes… y hay que seguir plantando cara.
P: ¿Crees que el drag está alzando la voz lo suficiente?
La travesti o el drag, que ahora es un concepto mucho más amplio, muchas veces es la cabecilla visible del colectivo. Somos personajes llamativos que tenemos acceso a escenarios, micrófonos o televisores, lugares donde otras personas quizá no tienen tanta voz.
Yo antes decía que no era activista porque tenía miedo de no ser lo suficientemente perfecta para serlo. Pero eso es un discurso flojo. Hay que ser activista y aprovechar cualquier espacio para reivindicar. Las drags tenemos la suerte de tener bastante visibilidad, así que hay que usarla.

P: Y, mirando al futuro, la pregunta del millón… ¿Te planteas volver a algún formato de Drag Race?
Pues mira, te voy a dar una frase que seguro se convierte en titular: «Estoy jodida porque no me han llamado del “All Stars 2” para decirles que no». Pero bueno, ahora mismo no volvería, no es mi momento. Pero me encanta el formato y formaría parte mil veces. Eso sí: «Si vuelvo, vuelvo para ganar». Dicen que a la tercera va la vencida… Veremos a ver…
P: ¿Y alguna compañera del formato con la que te gustaría formar algo, como el “Comadres Tour” con Venedita?
Tomándote la palabra, del “Comadres” ya tenemos una fecha cerrada, así que pronto veréis qué estamos tramando.
Con Venedita iría al fin del mundo, qué más puedo decir, pero tengo muchas ganas de seguir trabajando con otras grandes compañeras como Laca Udilla, porque es muy hermana, o Le Cocó, por supuesto, ¡o con Vampi! Con la Bella Vampi me encantaría hacer un especial de cuplés, sería un sueño.

P: Dicho lo cual, ¿qué proyectos individuales vienen para Hornella?
Se viene música nueva. Voy a sacar un single que será la presentación de lo que quiero que sea mi próximo EP, que será de música electrónica. Las baladas, ya solo para “Dramage”.
También vamos a hacer en La Mari Queen un tributo a la película de “The Rocky Drag Show”. El elenco es completamente maravilloso, con artistazas como Vedette Davis, La Torbellino y el perejil de todas las salsas, Pupi Poisson. Empezará en Madrid a finales de abril, pero adelanto que hay varias ciudades muy interesadas…
Y, por supuesto, estoy emocionada por algo que ya está a la vuelta de la esquina, “El concierto que nunca fue” de Yurena, donde además tengo el papel de narradora, un lugar desde el que disfruto mucho de lo que hago.
P: ¡Wow, tienes faena entonces, muy variada y muy chula!
¡Totalmente! Y, para concluir, te quiero dar una exclusiva para Padding: llevo meses trabajando en mi monólogo junto al escritor de “Los tacones de papá”, José Warletta. Espero pronto poder anunciar título, fotos y quizás hasta fecha.

