El sexto programa de la temporada rindió homenaje a Federico García Lorca y elevó el nivel de la concursantes a un listón difícil de superar.
El protagonismo del inicio del sexto capítulo de la quinta temporada de Drag Race España es como en casi todas las ocasiones para la reina expulsada la semana anterior, en este caso la legendaria Krystal Forever, a quien por lo escuchado en el taller nadie va a echar de menos en la convivencia.
¡Si no has visto el programa, no sigas!

La aparición de Supremme en el werk room fue el inicio de un minireto pretencioso pero bastante básico en ejecución. Las reinas tuvieron unos minutos para idear un maquillaje con un solo elemento de cosmética y otro minuto para robar a sus compañeras sus “pinturas” y darse un toque final. El resultado fue 99% pistola de Homer, y Dafne ganadora.
Ganar ese juego inicial, le permitió a Dafne repartir los papeles del musical homenaje a Federico García Lorca que iban a representar sobre el escenario. No hubo mucho conflicto en la designación de roles de cada una de las protagonistas de la versión travestí de “La Casa de Bernarda Alba”. A Caudilla no terminó de convencerle su papel, y a Nix, Dafne creyó haberle dado un bombón envenenado que resultó saber a gloria.
El ensayo del musical, como ya es tradicional, lo hicieron las concursantes bajo la dirección del coreógrafo Carmelo Segura. Las dotes de baile de algunas reinas en este primer contacto con el reto no anticipaban el resultado final.
Y es que sobre el escenario principal, y con La Dani como jurado invitada, las concursantes de esta edición estuvieron muy a la altura del homenajeado. Lorca no se merece menos, y ellas lo sabían. Mención especial al guión del musical, una maravilla que supo respetar el argumento original pero llenarlo de purpurina y momentos muy divertidos.
En el centro de la escena, Margarita Kalifata, no podía ser otra, interpretando a una Bernarda Alba con el mismo carácter agrio que la del libro, pero con un toque cómico maravilloso. Junto a ella Nix haciendo de Poncia, la criada voz de la conciencia y de la realidad, a la que Nix supo dar un excelente giro y presentar un personaje 360 de principio a fin.

Las hijas de Bernarda estuvieron representadas por Alexandra, que encarnó a una Angustias excesiva en todas su vertientes; Ferrxn que representó a Magdalena y destacó entre las demás; Denébola que derrapó en su papel de la frágil Martirio; Caudilla a la que su rol de Magdalena se le ha quedado corto aunque divertido y por último, Dafne que ha sabido sacar partido al monólogo de Adela tras un inicio en el que pasaba demasiado desapercibida.
Y la abuela… Una mezcla de teatro de taller municipal, transformismo y absurdo que solo una genia como Satín Greco ha elevado de categoría.
Las obras de Lorca protagonizaron un programa lleno de altibajos, pero que confirma el nivelón de la temporada
La pasarela estaba también destinada a homenajear al poeta de Granada, y la categoría ha sido Bodas de Sangre. El título de esta obra universal ha servido más como inspiración que como guión y nos ha dejado una pasarela de las de nivel medio.

Lorquiana por los cuatro costados iba Satín Greco, con una luna enmarcándole una cara de escándalo. A destacar también la delicadeza y la inteligencia de Ferrxn, vinculando la sangre con uno de sus más fervorosos adictos, Drácula; y la elegancia de Laca Udilla vestida de la Reina Mercedes, como metáfora de una de las tragedias amorosas más icónicas de nuestro país.
Nix sí recurrió a la obra título de la pasarela con un vestidazo en el que el fuego y la pasión habían dejado la huella propia de ser una amante impulsiva y secreta. Alexandra y Denébola con unos diseños correctos pero muy bellos, y Dafne y Margarita fueron las que menos destacaron en pasarela pero sin bajar el nivel.
Nix triunfó y ganó el capítulo, aunque la cara de Dafne decía otra cosa, a la malagueña la salvaron junto a una Margarita, a la que quizás el look le quitó el top, como a Kiko Rivera.

El jurado aplaudió el reto de Ferrxn y el de Satín, y colocó en el lugar más bajo de la tabla a Alexandra, Denébola y Laca Udilla. A estas alturas las valoraciones son muy subjetivas y minuciosas porque tal y como reconoció Supremme el trabajo de todas fue muy bueno. El juego del corazón no salvó a nadie, ya que ninguna reina tiene uno completo, y fue el jurado el que salvó a Laca Udilla de lipsync, para sorpresa hasta de ella misma a la que ya se le iban escapando los mechones del ruveal de pelucas que llevaba listo.
En una dudosa elección musical para los looks presentados, vamos a pensar que Lola también es granaina, las nominadas interpretaron “Yo tengo un novio” de Lola Índigo y La Zowi. Y si Laca Udilla iba lista para darlo todo, las dos rivales finales no. Menos mal que a Alexandra le brota el arte de forma natural y la del Raval ganó la batalla frente una Denébola, que es perfecta en casi todo.

