Tocadas por la expulsión de la primera reina, las drags se enfrentaron a un reto de costura a la altura de una estrella como Rossy de Palma. Lo demás, se estudiará en los libros de historia…
La resaca por la expulsión de Nori duró poco entre las reinas. La vuelta al taller de las chicas, desde el escenario principal, nos sirvió para dos cosas: demostrarnos que a Nori tampoco se le daba bien contar y que Krystal se muere de ganas por estar en el «candelabro».

(Cuidao! Spoiler)
El capítulo tres comenzaba con dos incógnitas por parte de las reinas: saber a quién había dejado su medio corazón la reina expulsada y quien se iría esta semana del programa. Supremme aparece en escena para comentarles a todas el maxi reto de esta semana: costura. Tienen que confeccionar unos looks basados en vestidos icónicos que ha lucido la actriz Rossy de Palma, que además de ser una estrella del séptimo arte es también un referente en la moda. Será la segunda vez que Rossy de Palma se sienta en el panel de jurados de Drag Race, pero la primera vez en España.
Para elegir el look que las reinas van a confeccionar el programa realizó un divertido reparto en el que las concursantes podían quedarse con el asignado por sorteo o robar el de una compañera.

Era el momento de coger aguja e hilo, o pistola de silicona caliente y pegamento en barra, y comenzar a trabajar. La visita de Ana Locking al taller fue un aliciente para las concursantes, que con más o menos gracia ya iban dando las primeras puntadas a sus creaciones. Un consejo de la jurado más queer siempre viene bien, y todas hicieron caso a sus palabras, al menos en la teoría.
El día de la expulsión, el cansancio y los nervios ya eran más que evidentes. Krystal, madre de modistas, recriminó la falta de ayuda a unas compañeras, que por su parte sí agradecieron los momentos que otras reinas les dedicaron. Nix fue quien más se enfrentó a la venezolana, que sigue rascando en el tema sobre cómo es la percepción que el resto tiene de ella, hasta no se sabe que capítulo. Ruinera, como concepto a tener en cuenta.

Los resultados de los looks, elaborados por las concursantes, marcaron su posición final
La primera pasarela pretendía trasladar el glamour de la alfombra roja al cuerpo de las reinas. Literalmente así lo hicieron Dafne, Ferrxn y Laca Udilla. Una vuelta de tuerca más a la moda es lo que hicieron Satín, Margarita, Krystal y Denébola. Mientras que Eva, Alexandra, Escándalo y Nix trasladaron su esencia y mensaje drag en unos looks inolvidables.
La segunda pasarela muestra el resultado del maxireto. Las reinas han elaborado su versión de looks que ha lucido Rossy de Palma, y los van a pasear por la alfombra Rossy:

Ferrxn, arriesgado, country hispano, pero algo alejado del original. Nix, noche de gala en Springfield. Satín, baja costura lucida como nadie. Dafne, un vestido elegante para vestir la elegancia. Margarita, exceso con escasez no combinan. La Escándalo, corrección y concreción. Alexandra tuneó su outfit a lo Raval y acertó. Lo de Eva nos hizo dudar sobre su desempeño con la aguja, un resultado muy top para una bottom del dedal. A Caudilla los jueces la llamaron «ícono», la pueden llamar de dónde quieran, no defrauda. Lo de Denébola sobre la pasarela fue 10 de 10, comprendió, ejecutó y ganó. A Krystal le quedó un vestidazo y un look a lo Rupaul, que vino a callar bocas, empezando por ella.
Para el jurado, además de coronar a Denébola, el tricornio de Laca Udilla y los plisados de Dafne merecían el top. Mientras que en lo más bajo de la tabla colaron a Satín, Margarita y Ferrxn. El juego de los corazones otorgó a Satín la posiblidad de salvarse o salvar a una compi, y en un plow twist de libro, decidió salvar a Ferrxn del lypsinc.

A partir de aquí, todo es historia de la tv, de Drag Race y de España, otro 12 de octubre épico. Satín Greco y Margarita Kalifata se enfrentaron interprentando Una estrella en el jardín de Mari Trini…y el mundo entero lloró. Un playback que debería estudiarse en las escuelas drag por parte de ambas y que les valió a ambas quedarse una semana más, tras demostrar que no siempre van al bottom las peores.
