El primer single de La Bella Vampi en solitario, ‘No me vas a torear’, se impone como una reivindicación y crítica a la tauromaquia.
La Bella Vampi llega al ruedo con su nueva canción No me vas a torear. Tras su paso por la cuarta temporada de Drag Race España, inaugura su carrera musical con un pasodoble electrónico con esencia de cuplé moderno. Este lanzamiento marca el inicio de una nueva etapa artística, que continuará con un segundo sencillo ya en producción.
Fiel a su propuesta conceptual, que viaja “desde la frivolidad del cuplé hasta la denuncia social y política”, No me vas a torear irrumpe en el Día de la Hispanidad como una crítica directa a la tauromaquia, en un momento además en el que el Congreso ha reafirmado su estatus como patrimonio cultural.

La canción, escrita por Lluís Mosquera, invierte la narrativa taurina. La Bella Vampi habla desde los inocentes ojos del animal en contraposición con la sangrienta mirada del torero. Así, el tema convierte la plaza en un escenario de empoderamiento, donde el toro deja de ser un abanto y toma la palabra.
«Un cobarde no merece mi trapío, para arte tengo el mío y no me vas a torear”.
La producción, a cargo de Pablo Cruz, convierte la escucha en una experiencia inmersiva. Más allá de los instrumentos musicales clásicos del pasodoble, el sencillo emplea diseños sonoros que envuelven al oyente en la agitación del ruedo: el jadeo del animal y los vítores del público, que ahora se interpretan como una ovación a la resistencia.
La Bella Vampi encuentra sus grandes inspiraciones en las cupletistas de finales del siglo XIX y principios del XX, según explicó en una entrevista concedida a Padding. No me vas a torear dialoga con El relicario, uno de los cuplés más emblemáticos del repertorio español, compuesto por José Padilla, popularizado por Raquel Meller e interpretado también por Sara Montiel. La Bella Vampi resignifica sus versos más conocidos: “Pisa morena, pisa con garbo” deja de simbolizar el deseo masculino y la admiración por el torero para convertirse en una expresión de poder.
No me vas a torear se posiciona como una estocada artística en un contexto histórico y cultural en el que el pasodoble ha sido utilizado para acompañar la faena taurina. La Bella Vampi revisita el género para despojarlo del peso de la tauromaquia: toma el lenguaje, los giros melódicos y las imágenes clásicas —el clavel, el albero, el traje de luces— para reclamarlo como patrimonio colectivo. “El folclore nos pertenece a todes”, defiende La Bella Vampi.
“Liberad a las copleras y a su verso enamorado, que este albero, este granate necesita más morado”.
No me vas a torear ya está disponible en todas las plataformas digitales.

