La artista puertorriqueña habla con sobre su paso por ‘Drag Race México: Latina Royale’ y su reciente experiencia compitiendo en español
Alexis Mateo vuelve a ponerse frente a las cámaras de ‘Drag Race’ en ‘Latina Royale‘, esta vez compartiendo competición con algunas de las mayores exponentes del drag latino. Tras 16 años vinculada a la franquicia, la puertorriqueña llega con una trayectoria que impone, pero también con la mirada puesta en unas concursantes jóvenes que, como reconoce, «vienen pisando fuerte».
En esta semana en PassDRAGPort (la colaboración entre La Reseña Que Nadie Pidió y Padding Drag Magazine) hablamos con Alexis Mateo sobre su paso por el ‘Latina Royale’, los retos que supusieron competir en español, las alianzas de la temporada y todo lo que todavía le queda por hacer dentro y fuera del universo de ‘Drag Race’

¿Cómo ha sido para ti participar en ‘Drag Race México: Latina Royale’?
‘Latina Royale’ fue todo lo que yo estaba esperando. Al principio, cuando nos invitaron para ver si estábamos interesados en participar, me cohibí un poco porque no sabía exactamente de qué se trataba. Pero el título de ‘Latina Royale’ se sentía como algo espectacular. A mí me encanta ser pionera en las cosas que representan mi cultura, así que dije que sí, que quería ser parte y que me interesaba muchísimo formar parte del programa.
Hacía tiempo que estábamos esperando algo global, latino, donde de verdad pudiéramos destacarnos todas en nuestras propias versiones drag. La pasé superrico. Fue una novela en la que sudé, viví, sufrí, me la gocé, reí… Hubo una mezcla de muchas emociones, pero sobrevivimos.
Te quedaste a las puertas de la final. ¿Fue algo que esperabas o pensabas que llegarías?
Para mí fue más difícil porque tuve muy poquito tiempo para prepararme. También estaba enfermito durante el proceso de preparación y de grabación, y era una experiencia que nunca había tenido anteriormente. Las chicas se prepararon espectacularmente, todas tenían su sabor, su identidad y estaban listas para la competencia.
Estando allí pensé: «Wow, tengo que echarle más ganas y ponerle más fuerza, porque las chicas que están entrando son muy buenas». Llegué a pensar dos o tres veces que a lo mejor no llegaba a la final porque el concurso estaba superfuerte. Además, México llevó cinco chicas y éramos seis extranjeras, así que sabía que podía haber alianzas. Llegar a una nación a competir contra la nación siempre te pone en peligro.
Aun así, me gustó mucho que las chicas me trataran bien y respetaran mi trayectoria. Me hicieron sentir como una madre más en el estudio, y eso me encantó.

También partías con una trayectoria muy importante dentro de ‘Drag Race’. ¿Crees que para las demás concursantes podía imponer enfrentarse a alguien con tanta experiencia?
Llevo 16 años trabajando con World of Wonder y ‘Drag Race’. Esos 16 años no solamente me han preparado para la televisión, también me han enseñado mucho del inglés como idioma y también me han formado como artista, podríamos decir. Tengo experiencia musical, de baile y de espectáculos gigantescos gracias a ‘Drag Race’.
Creo que las chicas vieron esa preparación y claro que asusta. Pero tú sabes que también estoy casi en mis 50 años y ver a una nueva generación que ha aprendido de mí durante estos 16 años también da miedo. Son rápidas, son jovencitas, tienen un look espectacular, fresco y nuevo. El miedo fue mutuo.
Has participado en diferentes franquicias de ‘Drag Race’. ¿Cuál has disfrutado más?
Me gustó mucho la franquicia de Canadá, sobre todo porque fueron solamente seis episodios. No estuve lejos de mi casa mucho tiempo, no tuvimos que viajar demasiado y la franquicia está muy bien hecha y tiene un presupuesto muy bueno.
Pero ‘Latina Royale’ también fue como volver a casa. Te sientes en familia, puedes hablar tu lengua y tus raíces y nadie tiene que explicarte nada culturalmente. Además, había estado muchas veces en México, así que todo se sentía muy natural.
También tengo un cariño especial por la franquicia de Estados Unidos, la de RuPaul, porque me han abierto las puertas y me han visto crecer. Y España también ha sido una experiencia muy especial para mí por haber formado parte del jurado de ‘Drag Race España‘. Me ha enseñado que puedo ser jurado, pero también a tener respeto por las participantes y muchísimo amor por el drag.

Precisamente, en ‘Latina Royale’ te enfrentabas por primera vez a una competición de este tipo íntegramente en español. ¿Te ha resultado extraño después de tantos años trabajando en inglés?
Sí, y eso fue una de las cosas que más difícil se me hizo. Ya tenía mucha experiencia en inglés, pero además hay que entender que el español es diferente en todos los lugares de Latinoamérica. Lo que da gracia en España no se entiende en Puerto Rico, lo que da gracia en Puerto Rico no se entiende en México. Hay muchas variaciones de nuestra lengua.
Eso fue lo que más problemas me dio. No solamente era hacerlo en español, sino pensar cómo hacer reír en mi dialecto a un jurado compuesto principalmente por mexicanas. En Puerto Rico, por ejemplo, utilizamos palabras que en otros países significan otra cosa. Fue algo que estuvo en mi mente y que, en cierta manera, me impidió expresarme libremente como a mí me gusta.
Creo que me hubiese ayudado mucho que el panel de jurado hubiese sido más diverso, no solamente con juezas invitadas de otros países, sino con juezas permanentes también. Aun así, fue una experiencia única de aprendizaje. No fui allí pensando que tenían que respetarme porque tengo muchísimos años de experiencia. Entré para que todo el mundo tuviera la oportunidad de enfrentarse a mí y para que pudiéramos hacer un buen programa de televisión. Aprendí muchísimo y me lo divertí hasta los huesos.
Después de tantos años dentro de la franquicia, ¿te gustaría algún día presentar un formato como ‘Drag Race Puerto Rico’ o incluso volver como jueza?
Claro. Como reina participante de concursos de belleza drag y después de tantas temporadas de ‘Drag Race’, ese siempre ha sido mi sueño. Me encantaría conducir algo como ‘Drag Race Caribe’ o ‘Drag Race Puerto Rico’, sí. También me gustaría un formato americano que sea latino y que celebre la cultura de los emigrantes que han llegado a Estados Unidos y que han desarrollado fuertemente lo que yo llamo el «drag rico» en USA.
Tampoco me cortaría las alas para ser jueza o conductora de ‘Latina Royale’. Creo que el nombre me define y que podría darle un buen saborcito a la competencia.

Yendo ahora a algo más ‘dramático’, una de las conversaciones que más ha rodeado la temporada ha sido la posible existencia de alianzas entre las concursantes mexicanas. ¿Tú cómo lo has vivido?
Creo que las mexicanas no estaban aliadas, pero sí había un vínculo de amistad muy fuerte entre ellas que no necesitaba ser hablado. Yo he estado en competencias con una de mis mejores amigas, Kennedy Davenport, y nunca hubo una alianza entre nosotras, pero el respeto y la amistad que tenemos hacían que nos salváramos muchas veces. Creo que eso fue lo que sucedió aquí.
En el caso del ‘Latina Royale’, muchas de mis compañeras y amigas compartían incluso la misma temporada, así que había vínculos previos. Yo les decía que no quería enfadarme con ellas porque no estaba enfadada por su culpa, sino por las circunstancias que me habían llevado hasta allí. Entiendo perfectamente que existieran esas relaciones porque yo también he estado en esa posición.
La salida de Xunami me dolió muchísimo. No solamente porque somos de la misma franquicia, sino por su historia y por todo lo que tuvo que afrontar para poder estar en el programa. Sentí que tenía una oportunidad enorme de convertirse en una estrella mundial y que había llegado al programa en desventaja.
Después de todo lo vivido, ¿con qué aprendizaje te quedas de ‘Latina Royale’?
Aprendí que no importa cuánto tiempo lleves en drag, cuántos años tengas o dónde estés en tu vida: si tienes un sueño, tienes que luchar por él y hacerlo con toda la felicidad del mundo. No importa cuánto tardes, algún día vas a disfrutarlo.
A veces siento que se me está acabando el tiempo para hacer realidad mis sueños. Perder a mi mamá el año pasado me despertó y me hizo entender que la vida no es para siempre y que a veces no tenemos tanto tiempo como pensamos. ‘Latina Royale’ me enseñó precisamente eso: que todavía estoy aquí y que tengo que seguir luchando por lo que quiero. Los latinos siempre nos hemos descrito como luchadores y yo soy un ejemplo de lo que es esa lucha.
¿Volveremos a ver a Alexis Mateo en una futura competición?
De seguro que sí. De la competencia no sé, porque cada vez que entro a una competición cambia la franquicia y siempre empiezo pensando que me sé el juego completo, pero me lo cambian y ya no me sé nada. Tengo que aprender otra vez.
También me gustaría hacer competencias fuera de la franquicia drag. Creo que soy un artista, tengo mucho talento, pero también sé jugar muy bien las cosas. Me encantaría participar en formatos como ‘La Casa de los Famosos‘, ‘Los Traidores‘ o ‘Project Runway‘. También me encantaría ser jurado en otras oportunidades, como ya te dije. Vamos, que el límite para mí no existe. Yo todavía estoy aquí para mucho tiempo.

